
Después de desguazar un H1 de oferta (aprovechando que están en saldo en casi todas las tiendas, menuda gracia debe hacerles a los que pagaron más de 60 euros por las primeras unidades.. pero ésa es otra historia), me quedé mirando la carrocería y me pregunté qué tal quedaría el “school bus” bajado de altura al máximo y con un chásis apto para correr en pista.

En un principio pensé ponerle uno tipo HRS-HSR, pero son demasiado pequeños, y antes de meterme en adaptaciones al estilo de las que hacemos con los 1/24 de Loeches, preferí colocarle una mecánica Plafit, concretamente un chásis Excel.

Es muy fácil de montar, básicamente hay que atrasar el eje delantero casi al máximo posible y pegar las espumas de soporte en los laterales que son rectos por lo que ni siquiera hay que doblar las eles de aluminio donde se montan. En este caso he colocado unas espumas amarillas que son las que utilizan los niños en la escuela para pinchar con punzones. El motor es un NSR de 25.000 rpm (en principio llevaba un Bison, pero a 12 voltios no andaba nada, así que hubo que cambiarlo).

Las ruedas son de espuma, concretamente de 17 mm, y los tapacubos son los originales del coche, entran perfectos en estas llantas.

La trasera es lo que más me recuerda a los autobuses en que los niños americanos van al cole…


En éstas imagenes podéis apreciar la rebaja de la altura respecto a un modelo de serie, podía haberle montado llantas más pequeñas, pero he preferido dejarle algo más “real” y no que parezca un monopatín.

A mi amigo Jorge le gustó tanto que hubo que hacerle un “mellizo”: el chásis es el mismo, con un motor de 30.000 rpm.

Las ruedas también difieren respecto al mío: llantas de 21 mm, goma delante y espuma detrás.
En pista sorprender por su agilidad (al fin y al cabo, no dejan de ser bajos y anchos, y la carrocería no pesa demasiado). Afilé las guías de pista de madera para poder utilizarlas en una Ninco, y funcionan sin problemas en ella.