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COLMENA IV La crónica

Tal y como todo estaba planeado, llegamos de forma completamente desordenada y anárquica, siendo yo (pawboss) el que suele llegar misteriosamente primero, por mucho que me retrase.

La Faena, siempre escondida, esperaba impaciente, pero no encontré el timbre, por lo que tuve que esperar al primero que llegase.

Davinia & Company llegaron los primeros, en taxi. Nos abrieron la puerta de la faena con toda amabilidad, conocimos a varias personas que no nos sonaban, todas simpatiquísimas y completamente volcadas en nosotros.

Rápidamente aparecieron Wences, Plagio y el resto de tropa, y nos pusimos a montarlo todo el cacharreo

He de decir que me quedé sorprendido ante la eficacia de todo el mundo, todos contábamos con una profesionalidad infinita montando cacharros infernales y toneladas de cables. El técnico de sonido nos ayudó muchísimo, de aquí quiero darle las gracias por hacer un trabajo excepcional y sobretodo por aguantarnos.

Comenzamos a enchufar cosas, hacer ruidos, varios de los asistentes nos sorprenden con amplis gigantes que prometen soplar por los agujeros de escape. Desplegamos borriquetas y tablas de planchar, teclados, sintetizadores, guitarras, bajos y pilas de pedaleras y multiefectos. Suenan los primeros cacharros, el técnico pregunta a unos y a otros, a lo que a veces no sabemos ni que responder, ya que no estamos acostumbrados a tanto despliegue de medios. Ruidos de unos y otros se mezclan haciendo algo completamente inaudible, es nuestra prueba de sonido, o mejor dicho, la prueba de que podemos soportarnos unos a otros. Plagio me presta  un sintetizador del que quedo completamente prendado, y conectamos nuestro ampli de 15W, si, es pequeño. El técnico va poniendo algún micro y conectando las cosas mas sensibles al sistema de sonido de la sala como micros para voz y algún que otro sinte. Comenzamos a probarlo todo.

Poco a poco nos vamos saliendo y descansando para el concierto, vuelan las primeras cervezas fresquísimas. Nos vamos distrayendo un poco con parloteo y alguien nos dice que ya ha empezado, a lo que no damos crédito, pero si, era verdad.

Plagio salió al micro para dar la señal de salida oficial, así todo el mudo se daba por enterado. Joss Luis marca unos ritmos ochenteros perfectos, los bajos lo destrozan, los sintes chillan y comenzamos a llevar una especie de melodía infernal que solo lleva a algo peor cada minuto. El técnico quita algunos micros sobre la marcha y está súper atento a cualquier problema que tenga cada asistente. Sobresalen los sintes vintage y los korg, seguido de emisiones de frecuencias destructivas monotronicas, la guitarras acompañan con acordes rotos y distorsiones, los bajos laten con fuerza en un sinsentido de efectos de 8 bits.

Así va transcurriendo la primera hora, en un trajín de entrar y salir de asistentes, quizás pecamos demasiado al salir muchos de golpe, pero a los que se quedan también les apetece que lo suyo destaque más aunque sea solo un ratillo. Los ritmos sorprenden y el conjunto causa atracción y euforia ochentera rozando momentos rocabilys y algún que otro toque folk y tecno, un disparate de ritmos seguido con una arrolladora pantalla de ruidos salvajes.

Momentos memorables pasan por mi cabeza, como por ejemplo, el “hacer el amor a una cama vacía” que a uno le encoge el corazón, cantado por Plagio de la forma mas desgarradora posible. Luego otros temas cantados, también chillidos y aullidos de Wences y Adolfo. Impresionante. Saritami estruja el bajo con golpes extremos, Igor le saca todo el partido a su supersinte, Ajo nos sorprende de vez en cuando con la guitarra que a veces coge Marta (perdonad si me equivoco con los nombres, estaba inmerso en una empanada de frecuencias) Rubén a lo suyo, sin mas, rematando a cada rato con la trompeta sentenciadora. Wences va de aquí para allá buscando sus ruidos y aparece Cela.

En un intento de llevar un ritmo, cojo el bajo de Adolfo y sigo a Joss Luis de cerca, los demás nos acompañan, momentazo! Al rato el ritmo desaparece y me quedo solo, sin saber que seguir, empiezo a tocar dos notas con un ritmo pesado y constante, al rato se unen Cela y Wences coreándose mutuamente al ritmo del bajo, tremendo. Seguimos con nuevos ritmos y ruidos extremos, Plagio deja su sitio para coger el mío y hacer cosas sobrecogedoras con el monotron, Saritami tras de mi golpea su bajo haciendo ruidos terribles y comienza la recta final.

Casi todos arriba, en el escenario, exprimimos al máximo nuestros ruidos, creando un aurea completamente infernal, Se oyen gritos, alaridos, ritmos y bajos, frecuencias imposibles y distorsiones brutales durante varios minutos, vamos abandonando nuestros sitios hasta quedar solo unos pocos, es el momento de ir apagando, Wences nos avisa, pero no queremos parar.

Sin otra alternativa, vamos parando hasta que los asistentes fuera de escenario y el escaso publico, aplaude con todas su fuerzas, hacia los pocos que quedábamos en el escenario y hacia ellos mismos, ya que todos habíamos quedado muy satisfechos de todo lo acontecido.

Llegó la hora de recoger, corrillos comentan la jugada mientras nuestro técnico nos deleita con temazos indescriptibles, desde el noise mas asqueroso pero molón, hasta canciones sesenteras grabadas a martillazos.

Nos vamos retirando y nos queda la sensación de haber contribuido, de formar parte de algo, La Colmena. La gente normal no lo puede entender, y quizás a ratos nosotros mismos tampoco, pero hay algo que nos hace seguir adelante y tener ilusión por continuar en la próxima.

Quizás esta vez tardemos menos en esperar a que alguien se canse y lo organice, no dudéis que nos veremos pronto. Y para los que no nos conocen, no os perdáis ni una, cada Colmena es irrepetible.

Gracias a todos!!

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