Sin categoría

Muerte solar + Propaganda Tres – Crónica de Sebensuí A. Sánchez

Muerte Solar + Propaganda Tres
Viernes, 5 de diciembre en Moroder Sound Club
El sello Contubernio es probablemente una de las discográficas más oscuras del panorama nacional o puede que la más. De ahí surgieron Reserva Espiritual de Occidente, que ahora tienen un relativo éxito, cuando aún hacían música industrial antes de decantarse por nanas fascistas italianas y música espiritual. Contubernio es un sello sin ánimo de lucro con sede en Madrid que llevan editando discos de música industrial y experimentación desde el año 2006 con grupos inclasificables que te dejan patidifuso como Ragh, The Wyrm, Vadim Tudor, Explosivos Riotinto o Plagiarism is Art entre muchos otros.
El primer grupo en salir a escena fue PROPAGANDA TRES: el proyecto unipersonal de Eloy Platas, música experimental, oscurantista, con una temática afín al ocultismo y a la teoría de la conspiración. Aprovechaba para promocionar su nuevo disco ‘Hex’ abreviatura de Hexen, bruja en alemán. El concierto no tuvo nada que ver con sus grabaciones ruidistas experimentales. Empezó con unas sonoridades misteriosas orientales, el vocal estaba conjurando en un idioma que no reconocí a la primera hasta que me di cuenta que era gallego. Entendí algo como ‘Las hormigas son hombres’ (Os homes son coma formigas). El vocalista con el sentido del humor negro, muy gallego, nos dijo que: ¡A ver si nos fundimos en un gran abrazo y un gran beso!,¡Va a ser que no!. A lo que siguió un ruido caótico con samples de guitarra mediante una pedalera con diez distorsiones, pisando, alternando ecos de ruidos; entre todo el pandemonium musical recitaba una receta culinaria con cannabis pisando pedales sin parar para terminar diciendo: ¡Qué aproveche!, ¡Buen Viaje!, parando en seco el tema. Entre risas, pisando poemas, con una pedalera manual, golpeándose el pecho entre palabras ininteligibles y un reproductor de casetes para samples nos hacía aplaudir tras nuestra estupefacción por el caos sonoro.
Voces esquizofrénicas, la gente por momentos no disfrutaba, se veía a algún asistente tragando saliva, chicas que relamían sus labios ante el estupor, parecían buenos síntomas producidos por la música. Nos preguntó si conocíamos la historia del hombre que no tenía camisa, imagino que se refería al breve relato del novelista ruso León Tolstói, La camisa del hombre feliz. El único hombre feliz del poblado no tenía camisa, así que el remedio contra la tristeza para el rey, de dormir con la camisa de un hombre feliz no pudo ser. ¿El hombre que no tenía camisa dejó de ser libre porque la tenía que lavar? Se preguntaba el declamador colérico. Luego nos contó la historia de su vida, nuestra vida, series alienados en una vida llena de restricciones mentales: ‘El hombre libre no tiene nada’ gritaba, ‘Hay que matar a tus padres’,¡¡Caín mató a Abel, coño!!.
¿Os pensáis que no? ¡Conspiran contra ti! (Todo esto entre saltos), ¡Mátalos! (con voz gutural). El público tras esto pidió una balada, a lo que contestó que ahora venía la balada, un ritmo lento y propicio para un cuento de miedo, empezó a hablar de Madrid, entre esputos: Madrid, Medina Mayrit, Madrice, Madrid. ¿Vives en Madrid? (Pregunta), pues vivirás diez años menos que la media, la ciudad de Madrid como un Moloch gigante de hierro, en el que nosotros somos las víctimas que tiramos al fuego, nosotros y nuestros hijos…Comenzó a contarnos toda la historia esotérica de Madrid, direcciones, calles, pisos, brujas en la calle Segovia con seres de leyenda, la inquisición en la Plaza Mayor, cementerios ocultos en el Parque del Oeste, tumbas masónicas en el Cementerio Civil, La Casa Maldita en Antonio Grilo y un largo etcétera, hasta terminar en la calle y número donde nos encontrábamos, el bajo del número 7 de la calle San Hermenegildo, donde se hacían reuniones con cánticos, gritos aterradores, y fuertes golpes mientras un olor a incienso inundaba la calle. Un repaso escalofriante a La España Negra, el arquitecto de la calle donde nos situábamos viendo el concierto había sido asesinado. Todos los crímenes que habían sucedido en ‘La Casa Maldita’ guardaban relación con el lugar donde nos encontrábamos en ese momento. Nos localizábamos en un sótano macabro donde antiguamente se hacía algún tipo de ritual satánico o misa negra. Imbuidos como estábamos en esta escalofriante situación, el recitador nos recordó que la historia de Madrid está bañada en sangre, una ciudad donde reímos, amamos, odiamos, trabajamos e incluso algunos, en fraternal Contubernio, asisten un viernes por la noche a ruidosos conciertos que se celebran en el número siete de la calle de San Hermenegildo. Dicho esto, lanzó el micrófono al suelo tras una historia de más de diez minutos, todo bañado en luces rojas y azules como una película de Dario Argento.
La siguiente banda fueron MUERTE SOLAR: electrónica experimental con sintes modulares y cacharrería infernal. Formado por P.Fidalgo [Default] y Sentionaut Synthembryo [Grassa Dato, We are the Hunters]. M.S. practican una electrónica más sosegada, más IDM pero con partes de ruido ascendente en catarsis, uno de sus componentes llevaba una camisa de las pseudohermanas Cocorosie, zumbidos lisérgicos en una descarga continua y un sonido más Warp, apareció de nuevo el vocal de Programa Tres preguntando: ¿Sabéis lo que es la biblia? con el libro ‘Diccionario del diablo’ de Ambrose Bierce en mano, recitó la letra ‘d’, cómo lo tenía pegado encima con el cable del micro que me pasaba por la cara, le di un amistoso cabezazo en el estómago, luego cogí su micro, al cual hizo un gesto marchándose en plan haz lo que te de la gana, di un tímido aullido por el micro y dije flujo in continuum, devolviendo el micro muerto de vergüenza, él gritó: ¡Sol Invicto!, ¡Sólo hay una historia!, se sentó en el suelo enumerando palabras de fuerte simbolismo pagano: Sol, Noche, Luz, Vivimos, Morimos, Solsticio, Resurrección, Muerte Solar… dando por finalizado este acongojante, por momentos, concierto ritualista.
Sebensuí A. Sánchez
Comentarios